¿Qué es la Optometría Pediátrica?

Se encarga del examen optométrico en la infancia (desde el nacimiento hasta los 14 años). Al ser el periodo en el que se desarrolla la visión, la Optometría Pediátrica tiene muchos campos de actuación para favorecer el correcto desarrollo visual y evitar problemas futuros tanto visuales como de rendimiento.

En cada etapa del crecimiento, hay pruebas específicas que el Optometrista Pediátrico maneja pudiéndose medir por ejemplo la agudeza visual o la visión estereoscópica hasta en lactantes o niños que aún no saben hablar.

¿A quién se aplica la Optometría Pediátrica?

Todos los niños, tengan o no síntomas o signos de alteración visual, deben ser examinados. La atención primaria la realiza el pediatra controlando la agudeza visual con la presentación de optotipos adaptados a cada edad, y el Optometrista ha de completar esta labor con las pruebas complementarias necesarias.

¿Ante qué problemas se aplica la Optometría Pediátrica?

Ante cualquier indicio de alteración visual se actúa desde el nacimiento, controlando desde las estructuras externas del ojo (párpados, conjuntiva, lagrimales…) a las internas (tumores retinianos, cataratas congénitas…).

Descartados los problemas patológicos suelen ser los padres, familiares o profesores del niño los que ven indicios de falta de visión (se acerca mucho al leer o a la tele, se rascan los ojos, guiñan un ojo…) o falta de rendimiento (lee lento para su edad, se salta párrafos, no recuerda lo leído…).